Investigadores del ICO-IDIBGI demuestran la eficacia de la silibinina en metastasis cerebrales

En un estudio preliminar de uso compasivo, donde participaron un total de 18 pacientes con carcinoma de pulmón y metastasis cerebrales, el equipo de investigadores liderado por el doctor Manuel Valiente, Jefe del Grupo de Metastasis Cerebrales del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), junto con la participación del referente clínico de tumores torácicos de l’ICO Girona-IDIBGI, Joaquim Bosch, y el Jefe del Grupo Metabolismo y Cáncer del Programa ProCURE, Javier Menéndez, han hallado una nueva estrategia para frenar las metástasis cerebrales. La administración por vía oral de silibinina, extraída del cardo mariano, es capaz de reducir el tamaño de este tipo de metástasis, aumentando así la supervivencia media de los pacientes de cuatro a quince meses y medio sin causar efectos adversos.

El equipo de investigadores lleva tiempo analizando el papel del contexto celular (microambiente) en que se desarrolla el tumor cerebral, fijándose principalmente en dos elementos: los astrocitos, población de células cerebrales que en condiciones normales favorecen el funcionamiento de las neuronas y las protegen de amenazas y la activación de STAT3, la cual sucede de forma específica en una subpoblación de astrocitos reactivos, claves para establecer un ambiente prometastático. Gracias a este estudio, han podido demostrar el mecanismo molecular a partir del cual la silibinina es capaz de bloquear la metástasis cerebral, a través de la inhibición de la proteína STAT3, la cual favorece la proliferación tumoral.

Tal y como ha expresado Joaquim Bosch en una entrevista exclusiva para Tertulias Oncológicas “A pesar de la gran actividad observada en los ratones y en estos 18 pacientes tratados hasta la fecha, todavía es necesario completar ensayos clínicos prospectivos que ayuden a determinar la seguridad y eficacia de este producto. Otro de los puntos importantes todavía por confirmar es cual es la dosis óptima para administrar a los pacientes”.

Uno de los problemas hasta la fecha en la investigación clínica con la silibinina, la sustancia activa del cardo mariano, ha sido su baja absorción por parte del aparato digestivo humano (tan sólo un 0,4%). El producto utilizado en estos experimentos (Legasil), contiene un paso químico adicional que permite que la sustancia sea más soluble y se absorba mejor. Es por este motivo que ingerir semillas u otros productos de parafarmacia podrían ser prácticamente tan sólo placebos, ya que no alcanzarían suficiente dosis en sangre para obtener beneficios terapéuticos.

Esta investigación abre, por tanto, un esperanzador campo de investigación contra las metástasis cerebrales.

 

Artículo recomendado: https://www.nature.com/articles/s41591-018-0044-4

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