La ‘biopsia líquida’ predice el éxito de la terapia para linfoma en cuestión de días

Según un estudio multicéntrico dirigido por investigadores de la Universidad de Stanford, se puede predecir qué pacientes con linfoma difuso de células B grandes responderían positivamente a la terapia inicial y probablemente a un tratamiento más agresivo, a partir de una muestra de sangre.

El estudio, publicado el 20 de agosto en el Journal of Clinical Oncology por Ash Alizadeh, MD, PhD, profesor asociado de Medicina, Maximilian Diehn, MD, PhD, profesor asociado de radiología oncológica, el instructor de medicina David Kurtz, MD, PhD, y el investigador postdoctoral Florian Scherer, MD, valida la utilidad clínica de rastrear el aumento y la caída del ADN tumoral circulante, o ctDNA, en la sangre de los pacientes antes y después de la terapia. Sugiere que los médicos pronto podrán determinar cómo responde el paciente al tratamiento en pocos días o semanas después del inicio de la terapia, en lugar de esperar cinco o seis meses hasta que ésta sea completada.

Alizadeh, dijo que “Aunque la terapia convencional puede curar a la mayoría de los pacientes con linfomas de linfocitos B incluso avanzados, algunos no responden al tratamiento inicial, pero no sabemos cuáles hasta que hayan transcurrido varios meses. Ahora podemos predecir los que no responden dentro de los 21 días posteriores al inicio del tratamiento al rastrear los niveles de ctDNA en la sangre. Podemos mirar antes y hacer una predicción sobre el resultado”.

 

Los puntos más importantes del estudio son los siguientes:

  • El linfoma difuso de células B grandes, un cáncer de la sangre, es el tipo más común de linfoma no Hodgkin. Debido a que es altamente variable biológicamente, los pacientes varían ampliamente en su respuesta al tratamiento. Aunque la mayoría de las personas se curan con terapia convencional, alrededor de un tercio no lo hace. Así pues, ser capaz de pronosticar de forma temprana a aquellos que necesitarán terapias adicionales o más agresivas sería una gran ayuda tanto para los médicos como para los pacientes.
  • El ADN circulante del tumor se libera en la sangre al morir las células cancerosas. Aprender a elegir y leer estas secuencias de ADN entre los miles o incluso millones de otras secuencias no cancerosas en la sangre puede proporcionar información valiosa sobre el curso de la enfermedad y la efectividad de la terapia. Recientemente, los autores del estudio demostraron que el seguimiento de ctDNA también puede predecir la recurrencia del cáncer de pulmón semanas o meses antes de que surjan los síntomas clínicos.

Diehn comenta que “En combinación con nuestro estudio reciente sobre el cáncer de pulmón, nuestros nuevos hallazgos hablan sobre el poder y la posible utilidad de usar ctDNA para evaluar qué tan bien funcionan los tratamientos contra el cáncer en un paciente individual. Tenemos muchas esperanzas de que el enfoque sea extensible a la mayoría si no todos los tipos de cáncer”.

 

Respecto al diseño del estudio, se rastrearon los niveles de ctDNA en 217 pacientes con linfoma difuso de células B grandes. Para cada paciente, compararon los niveles de ctDNA antes de comenzar el tratamiento con los niveles después de la primera y segunda ronda de quimioterapia convencional. Luego correlacionaron esos cambios con el resultado de cada paciente:

Descubrieron que el ctDNA era detectable antes del inicio de la terapia en el 98 por ciento de las personas estudiadas. Y, como era de esperar, la cantidad de ctDNA en la sangre disminuyó en todos los pacientes una vez que comenzó el tratamiento. Pero la precipitación del declive varió. Las personas cuyos niveles de ctDNA cayeron cien veces después de la primera ronda o trescientas en la segunda ronda tenían muchas más probabilidades de vivir 24 meses o más sin experimentar una recurrencia de la enfermedad que aquellos cuyos niveles de ctDNA disminuyeron más lentamente.

 

Finalmente, Kurtz explica que “Encontramos que los niveles de ctDNA sirven como un biomarcador muy sensible y específico de la respuesta al tratamiento en tan solo 21 días. Cada año, aproximadamente 30,000 personas en los Estados Unidos son diagnosticadas con linfoma difuso de células B grandes y, en su mayor parte, son tratados con seis ciclos de terapia de combinación. Pero sabemos que no todos los pacientes necesitan seis ciclos ya que una parte podría curarse con menos ciclos, tal vez incluso con dos. Si podemos identificar a las personas que responden extremadamente bien, podríamos evitarles tratamientos adicionales. Por el contrario, podríamos intensificar la terapia o buscar otras opciones para quienes no responden tan bien como hubiéramos esperado”.


Fuente: ScienceDaily, ‘Liquid biopsy’ predicts lymphoma therapy success within days. 20 August 2018.

Disponible en: https://www.sciencedaily.com/releases/2018/08/180820164250.htm


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